Los años 80s son para muchos una fuente inagotable de música que evoca recuerdos de juventud y, sobre todo, mucha música nueva. En Chile hubo en esa época tantas bandas que cuesta recordarlas a todas. Pero, hubo una en particular que sin ser pretensiosos estableció lo que décadas después sería una tendencia en el rescate de la música chilena como origen y descubrimiento. Me refiero a la banda “Sol y Medianoche” y en especial a un disco redondo llamado “33°30’ Latitud Sur”.

¿Qué suena en nuestros oídos cuando se nombra la música folclórica, la docta y el Jazz?
Seguramente tres disciplinas separadas. Pero, en Chile en la segunda mitad de la década del 70 del siglo XX, seis músicos chilenos las integraron magistralmente en un disco que poco se conoce y que encontré rebuscando en la red y, sorpresa, hasta un video en buena calidad encontré donde presentan varios temas de este disco.

A finales de la década de los 80s, mientras varias bandas nacionales regresaban a Chile para reencontrarse con su público, hubo músicos que aportaban piezas esenciales para la música chilena. Este es el caso del disco “Viene El Chaparrón” de Huara, agrupación liderada por el antofagastino Claudio “Pajarito” Araya. Un disco imperdible para el oído de cualquier melómano o amante de la música.