Pedro Fernández Embrujo trae su homenaje de zarzuela y flamenco al Teatro Vive Centenario de La Serena.
La Serena recibió este martes 3 de noviembre el montaje «Zarzuela & Flamenco: Un legado en Hispanoamérica». La obra del coreógrafo Pedro Fernández Embrujo combina romanzas clásicas con música en vivo y baile en el Teatro Vive Centenario.
El escenario del Teatro Vive Centenario La Serena abrió sus puertas para recibir el espectáculo «Zarzuela & Flamenco: Un legado en ispanoamérica». La propuesta escénica aterriza en la capital regional tras una destacada itinerancia, ofreciendo a los asistentes una experiencia artística que conecta las tradiciones de España y el continente americano.
La dirección general del montaje está a cargo del bailaor y coreógrafo chileno-español Pedro Fernández Embrujo, quien viaja especialmente desde Madrid para liderar esta presentación en vivo.
El despliegue técnico y artístico reúne la fuerza del zapateado tradicional con pasajes líricos adaptados a los compases del baile flamenco. En total, la obra integra romanzas y canciones pertenecientes a 13 zarzuelas fundamentales del repertorio ibérico, entrelazadas de manera orgánica con ritmos y danzas latinoamericanas.
Aunque históricamente la zarzuela y el flamenco mantuvieron identidades sonoras y estructuras teatrales diferenciadas, ambos lenguajes cruzaron influencias de forma constante en la escena artística madrileña. Esta propuesta actualiza dicho diálogo mediante instrumentación en directo y arreglos contemporáneos que buscan acercar el género a nuevos públicos.
El eje narrativo de la obra rinde tributo directo a Faustino García, figura emblemática recordada en la historia de las artes escénicas como el “Quijote de la zarzuela”. Su labor fue clave para difundir y consolidar las compañías del género lírico español a lo largo de las salas de América Latina durante el siglo XX.
Respecto al sentido del homenaje, el director del montaje, Pedro Fernández Embrujo, señaló sobre el impacto de este trabajo: “adaptan romanzas clásicas de la zarzuela llevándolas al compás del flamenco, la música en vivo y ritmos latinoamericanos para mantener vivo el género”.
El éxito de esta presentación abre la posibilidad de consolidar un circuito permanente de lírica y baile flamenco en los teatros de la Región de Coquimbo durante las próximas temporadas. Mantener viva la zarzuela en el siglo XXI funciona como restaurar una vieja guitarra de palo santo: requiere afinar las cuerdas del pasado con el aire fresco del presente para que su caja vuelva a retumbar con fuerza.
Nota de Katherinne Abarca
Fotos de Feber Tabilo












































