ESPLENDOR RUSO: Un show que cautivó a Coquimbo.

La Orquesta PAC, ante un anfiteatro casi repleto en el Edificio Consistorial de la Municipalidad de Coquimbo, desplegó todo su virtuosismo en el espectáculo “Esplendor Ruso”. Fue una velada marcada por la impecable interpretación, el sonido nítido y las condiciones técnicas de un espacio que, con localidades cómodas, escenario amplio, pantallas e iluminación adecuada, se consolida como un verdadero teatro que toda ciudad debiese tener en Chile.

El concierto comenzó puntualmente a las 20:00 horas, detalle que se agradece especialmente por quienes valoran la puntualidad. Sin embargo, a medida que avanzaba la obra, más público ingresaba al recinto, reflejando una costumbre poco favorable en nuestra cultura: la falta de respeto por los horarios. Ojalá con el tiempo logremos superar esa práctica.

La primera parte de la velada estuvo dedicada a la obra “Scheherazade, Op. 35” de Nikolai Rimsky-Korsakov, con sus cuatro movimientos: El mar y la nave de Simbad, El relato del príncipe Kalandar, El joven príncipe y la joven princesa, y Fiesta en Bagdad – El mar – El naufragio. Esta interpretación, la más extensa de la noche, se prolongó por cerca de 50 minutos.

Posteriormente, el Coro Polifónico se sumó para dar vida a las “Danzas polovtsianas” de Alexander Borodin, pertenecientes a la ópera El príncipe Igor.

El cierre estuvo a cargo de Piotr Ilych Tchaikovsky, con el célebre Vals de la ópera Eugenio Oneguin, Op. 24, pieza que coronó la velada con elegancia y emoción.

El público, encantado, ovacionó de pie la interpretación de la orquesta y el coro de la academia, quienes además anunciaron que próximamente viajarán a Australia, en una nueva aventura internacional que llevará el talento de la IV región chilena hasta Oceanía.