La nostalgia del tango en La Serena.

El jueves 28 de mayo, el escenario de Vive Centenario se vistió de bohemia y tradición con un espectáculo dedicado al tango, esa música nacida en Argentina a principios del siglo XX y que alcanzó fama mundial gracias a su máximo exponente, Carlos Gardel.

La cita reunió al cuarteto de René Arángua y a la impecable voz de Guillermo Carvel, acompañados por dos parejas de baile que complementaron cada interpretación. A las 20:25 horas, el cuarteto abrió la velada mientras los bailarines, de manera sigilosa, recreaban la atmósfera de los bares históricos de Buenos Aires.

En el segundo tema, una de las parejas inició la danza, dando paso a la fusión entre música y movimiento. Luego, Carvel apareció en escena con Una noche de copas, desplegando una voz profunda y un sonido prístino que permitió disfrutar cada acorde. El cantante agradeció al público y presentó Me enamoré y no sabía.

El show alternó entre canto y baile, con clásicos como Nostalgia, Confesión y Volver, este último coreado con entusiasmo por los asistentes. También sonaron Por una cabeza y Cambalache, acompañados por las parejas de baile.

Aunque el tango suele asociarse a generaciones mayores, el público fue diverso: personas de mediana edad, jóvenes y familias completas, demostrando que la buena música rompe barreras generacionales. La emoción se reflejaba en los rostros de quienes cantaban y recordaban fragmentos de su propia historia.

Entre los momentos más aplaudidos destacaron Los mareados y Piantao, este último cerrando la participación de Don Guillermo, pero el show continuo con otro tango y los bailarines para dar termino oficial al show. Sin embargo, el fervor del público pidió un bis, y así llegó Caminito, coreado a todo pulmón como broche de oro para una jornada cargada de música, baile y recuerdos que permanecen en la memoria colectiva.