Diego Lorenzini y Simón Campusano: 12 Lunas fue un patio de juegos

Los artistas nacionales se encuentran de gira juntos y una de esas fechas aterrizó hasta La Serena. Un show que se ganó el corazón de sus fanáticos que llegaron hasta 12 Lunas. Allí la complicidad y la improvisación en base a múltiples instrumentos fueron ingredientes claves.

 

Nota de Eduardo Ramos Carvajal 

 

Lorenzini y Campusano, ambos reconocidos compositores del indie chileno, se unieron este 2026 para una gran gira de verano a nivel nacional, que les convoca a recorrer con su nuevo show en conjunto. En La Serena, todo comenzó a eso de las 20 horas en Restobar 12 Lunas, ante un público serenense expectante. De pronto ambos compositores aparecieron en escena, en ese momento aún estaba la luz natural del día y con ese acompañamiento comenzó de lleno la tocata. Acá hay que señalar que ambos tocaron durante todo el recital de principio a fin, no fue una sesión para cada uno sino más bien ambos interpretando los temas de uno y del otro a la vez. Una idea excelente que se podría replicar más seguido

 

Desde los primeros acordes y las primeras canciones quedó en claro la evidente expertis músical de ambos. Un aspecto a destacar fue justamente la variedad y el tino en el uso de instrumentos. Por supuesto que la guitarra siempre fue la base de todo el sonido, sin embargo, a ello se le fue agregando muchos instrumentos analógicos como los típicos kazoo, flautas, ukeleles, trompetines. Así como también sonidos electrónicos a través de una armónica eléctrica, samples e inclusive un teclado electrónico pequeño en forma de consola de playstation. Todos estos ingredientes hicieron que el show bailase desde lo primordial a sonidos más electrónicos, densos y espaciales. Una mezcla genial que obviamente se empapó de la personalidad de Simón Campusano y Diego Lorenzini.

El ambiente del show se fue activando a medida que este avanzaba, primero desde la pareja de músicos que primero son amigos, y esa conexión se vio reflejada en la tarima. Los chicos siempre se mostraron espontáneos, cercanos a la gente que llegó, en otras palabras la barrera del escenario no existía, solo eran dos chicos con sus instrumentos jugando. Las y los presentes respondieron de una forma muy entusiasta, interactuando, cantando, participando e incluso pidiendo sus canciones favoritas, muchas de las cuales fueron finalmente interpretadas. Una característica de las típicas tocatas indie chilenas es justamente su simpleza, su majestuosidad y la cercanía con su público. Se puede decir que todo eso se cumplió. Inclusive a esto se suma que la parte final del show fue prácticamente un ping pong entre los músicos y su gente.

Hablando de canciones, en el repertorio que se escuchó en 12 Lunas todo el tiempo hubo una gran mixtura. En el caso de Simón Campusano con icónicas de sus proyectos solistas como “Brillo” así también de su banda Niños del Cerro en “Durmiendo en el Parque”. Por su lado, Diego Lorenzini se enfocó directamente en su carrera solista, dando espacio a lados b y también a otras que marcaron su carrera como “Tiempos Mozos”, “Me voy a Valparaíso”. Y la unión definitiva de ambos se concretó en una de las últimas canciones “Serotonina”, una gran colaboración oficial entre ambos músicos.

La complicidad es algo que ambos músicos tuvieron de forma evidente en todo momento hasta el final del concierto. Al momento de inclusive contar anécdotas sobre sus letras, amigos de la vida, ciudades, momentos y cómo todo ello termina en la influencia de hacer canciones. En este sentido, ambos músicos no tocaban hace tiempo en La Serena y por lo mismo se mostraron muy emocionados además de agradecidos con la producción para lograr la tocata. Cabe señalar que ambos artistas compartieron con su público al terminar un show, ya sea para contar algo, firmar o pedir una foto. Dejando en claro el espíritu de la tocata y de ambos. No dejemos de recordar que esto sigue siendo una tocata de amigos.