A 10 AÑOS DEL DISCO IMÁGENES: TATA BARAHONA Y SU CITA EN LA SERENA

El concierto, que fue pospuesto en más de una ocasión, por fin se llevó a cabo y con gran éxito. Entre aplausos y cariños, el cantautor disfrutó del escenario por más de dos horas.

Equinoccio de otoño y un concierto del Tata Barahona fue el plan perfecto de este fin de semana. Los serenenses, que esperaron pacientes y con ansias este espectáculo, llegaron puntualmente al Centro Cultural Teatro Centenario para compartir una mágica velada junto al artista y disfrutar de sus letras más hermosas.

A eso de las 19:30 horas, Tata y la banda LSD, subieron a la tarima, acompañados de una especial escenografía compuesta por lámparas de luces cálidas, que contrastaban perfecto con lo romántico y pasional de la música y la noche escogida.

Cristo en el madero abrió la velada y comenzó el disfrute. Luego de tres canciones seguidas, Tata saludó afectuosamente expresando su alegría de estar en La Serena, alegría contagiosa y compartida con un público que disfrutó de cada balada, cada momento y de cada historia contada por este gran cantante.

Aunque existía un setlist predeterminado, la espontaneidad y la improvisación siempre acompañan bien a la buena música y bajo esta premisa Tata sorprendió a sus oyentes con una canción especial sobre La Serena, contando además la historia detrás de ella.

Y así como entraron canciones inesperadas, también salieron del setlist éxitos muy aclamados, como lo fue La Mejicana. Pero el artista tenía sus razones, la gira lleva ya un tiempo y en esta precisa ocasión Barahona quiso variar en repertorio e incluir otras sonatas igualmente maravillosas.

Así continuó la noche, con temas como No le entregues el poder, Te vas de mí, Dulcemente y Dueña de casa, que conmovieron a más de alguno hasta las lágrimas, incluso al mismo Tata.

Uno de los momentos más destacables de la noche fue cuando, a petición de un cartel y con la excusa de necesitar a alguien en guitarra mientras él tocaba flauta, Tata subió al escenario a un joven fanático llamado Icel, quién con una enorme sonrisa en el rostro y con una emoción que nos alcanzó a todos, se sumó al espectáculo por una canción.

Fue perfecto y más que suficiente, la alegría que irradiaba el rostro de Icel no podía ocultarse, mientras el público aplaudía y su amor lo esperaba en el segundo piso para otro cálido abrazo de felicidad.

Finalmente, el concierto fue una celebración de los 10 años del disco Imágenes, sumado al lanzamiento en vinilo de Retratos, con un toque aditivo de su último disco, Guitarra.

Un paso del tiempo entre todos sus éxitos, con anécdotas, risas y mucho amor en el aire. La alegría se contagia y Tata sabe de eso, pues durante las dos horas que duró el show, la alegría se respiraba en cada rincón.

LA INSPIRACIÓN ESTÁ EN TODO

Pedro es una fuente inagotable de ideas y por consiguiente, el mundo es su fuente más grande de inspiración. El artista nos enseña, a través de cada una de sus canciones, que la verdadera inspiración está en prestar atención, saber ver y oír.

Un ejemplo de ello es la historia detrás de Los Melones, sonata que nace del pregón de venta de un feriante, mientras Tata caminaba acompañado conversando de los dramas de la vida.

Otro ejemplo, y muy especial, es Mihanguin Muria, canción escrita en un idioma imposible de traducir, pues la magia ocurre cuando te dejas llevar y te permites sentir. O al menos eso podemos entender, de una canción extraída de las primeras palabras y sonidos del hijo mayor de Pedro, que inspiró esta historia en el corazón de su padre.

La genialidad del artista, su nivel de observación, su creatividad y sobretodo, su mente abierta a siempre mirar lo que otros ignoran, conforman lo especial y distintivo de su música y de cada una de sus canciones, que se vuelven una experiencia de sentir, de oír y de vivir.

Cada canción es un viaje, es una historia, es un recuerdo que el público puede visualizar en su mente sin haber estado ahí y esa es la magia de alimentar las almas con música genuina.

Finalmente, ya la voz del cantante demostraba cansancio, pero a pesar de ello, tuvo las ganas de volver al escenario las tres veces que su público lo llamó, finalizando con un improvisado bis de tres canciones de su último disco.

Los aplausos y vitoreos no se dejaron esperar, Tata había conmovido al Centenario por completo y aunque el público se notaba alegre y satisfecho, siempre habrá ganas de más, así es que se espera que el artista vuelva a pisar los escenarios de nuestra región.

Agradecemos al artista y a Teatro Centenario por su compromiso con la cultura regional y por siempre propiciar espectáculos de alta categoría y calidad.

La gira de conmemoración de 10 años de Imágenes continuará por el norte de Chile hasta llegar a Arica y las entradas para las distintas fechas se encuentran a través de www.passline.com